Stock vivo, no estimaciones. Cada entrada, salida y traslado se refleja al instante, con costo recalculado automáticamente al cambiar una receta o un proveedor.
Cada venta descuenta los insumos consumidos según la receta. El inventario refleja la realidad operativa, sin desfases ni cierres manuales al final del día.
Bodegas, barras, cocinas y puntos de venta gestionados como ubicaciones independientes. Traslados entre ellas con un solo movimiento, totalmente trazado.
Configura puntos mínimos por ítem y ubicación. El sistema avisa cuando un insumo se acerca al mínimo, antes de que se quede sin stock en plena operación.
Registro de entradas con número de lote, fecha de vencimiento y proveedor. Útil para FIFO, gestión de mermas y cumplimiento sanitario.
Un inventario que no refleja la realidad operativa cuesta plata todos los días. Genera mermas invisibles, costos calculados sobre datos viejos y reposiciones de última hora que pagas más caro.
Con stock vivo, los costos se actualizan en cuanto cambia un precio de compra, las recetas conocen su disponibilidad real, y las decisiones de menú dejan de depender del olfato.
Para grupos con varias sedes, la visibilidad cruzada permite balancear stock entre ubicaciones antes de hacer una nueva compra.
Los datos fluyen entre módulos automáticamente. No hay sincronización manual, ni doble carga de información.
30 minutos con un especialista, sobre los datos reales de tu restaurante.